Dejamos el enlace a los videos de las intervenciones de J.M. Hart, Alfonso Torrúa, Pietro Ferrúa y David Doillion dentro de la Segunda Jornada de Luchas Libertarias realizada el 12 de julio en el CSL-RFM.

Dejamos el enlace a los videos de las intervenciones de J.M. Hart, Alfonso Torrúa, Pietro Ferrúa y David Doillion dentro de la Segunda Jornada de Luchas Libertarias realizada el 12 de julio en el CSL-RFM.
El 28 de Mayo de 2004 el gobierno del estado de Jalisco ordenó la represión de una marcha en repudio a la cumbre ALCUE. El gobierno de Guadalajara la ejecutó, deteniendo a decenas de personas, muchas de ellas sin relación con el movimiento y consignando a 45 de ellas.
Todas las personas detenidas fueron torturadas.
Al cumplirse seis años de esta represión algunos continuan bajo proceso.
El Miercoles 19 de mayo a las 5 pm se proyectará el video “tortas ahogadas”, producido por AIRE, en el que se narran los hechos alrededor de la represión en el Centro Social Obrero.
Godard 20, col. Guadalupe Victoria , Metro La Raza, salida Universidad.
¡Por la autogestión de la clase obrera!
Al margen de los grandes sindicatos y contratos colectivos existe otro espacio, el de los pequeños y medianos centros de trabajo en el cual laboran la mayoría de los trabajadores, donde los abusos y falta de protección son una constante creciente. El miedo a perder el empleo y la ausencia de mecanismos eficaces para hacer efectiva la ley favorece su estado de indefensión. Los patrones de estos centros laborales suelen considerar casi un agravio personal que sus trabajadores les exijan un salario digno, una jornada humana o la inscripción a la seguridad social; ni se diga del intento de formar un sindicato auténtico. Datos recientes acreditan que en ese sector, sólo un trabajador de cada 100 forma parte de un sindicato real. Por este motivo, su condición forma parte sustancial de la queja presentada ante la Organización Internacional del Trabajo por las entidades sindicales más representativas del mundo. El caso de los contratos de protección patronal es denunciado en la queja número 2694, mediante la cual, se reclaman cambios al modelo laboral mexicano, tanto en el ámbito federal como local, por el incumplimiento a los convenios internacionales relacionados con la libertad sindical y la contratación colectiva. En días recientes se dio una oportunidad excepcional para que sindicalistas y observadores extranjeros conocieran de manera directa la precariedad en que se encuentran los hombres y mujeres que viven de su trabajo en nuestro país. Así lo demuestran los pronunciamientos y compromisos de las distintas delegaciones participantes en el Tribunal Internacional de Libertad Sindical, el Foro Social Mundial y la trigésima sexta convención ordinaria del sindicato minero. Es difícil encontrar en el pasado tanta solidaridad internacional. Por ello los gobiernos deberían empezar a tomar en serio los impactos de estas denuncias. No pueden seguir tapando el sol con un dedo.
Estas delegaciones han conocido de cerca las agresiones a los trabajadores mineros, incluyendo la maniobra de imponer en Cananea, Sonora, un sindicato patronal y peores condiciones de trabajo, aun a riesgo de una masacre; acompañaron en el Zócalo a los huelguistas de hambre del Sindicato Mexicano de Electricistas, extremo al que han sido obligados para lograr una negociación que en cualquier país democrático sería un proceso común. No se pudieron explicar que, a pesar de su liderazgo, Napoleón Gómez Urrutia o Martín Esparza carezcan de “toma de nota”
, instrumento de control gubernamental, impensable en sus países de origen. Tampoco encontraron motivo por el cual se persigue a los técnicos y profesionistas petroleros que han decidido sindicalizarse.
La ola de solidaridad internacional que fraternalmente nos ha cobijado en estos días, llegó también hasta los valientes huelguistas de la gasolinera Belem, ubicada en calzada de Tlalpan y Coruña en la ciudad de México. Los delegados escucharon la compleja historia de este sector, representativo de muchos otros, donde los trabajadores luchan por que los patrones no les quieren pagar ni siquiera salario y sólo viven de sus propinas, porque se les niega el derecho a la seguridad social y son objeto constante de grupos de presión al servicio de los empresarios. Las renuncias en blanco, la obligación de “pago de piso”
para permitirles trabajar y la ausencia de una autoridad que vigile el cumplimiento mínimo de la ley fue tema de reflexión e indignación compartida.
“¿Y la negociación?”–preguntaron los delegados internacionales–.
“No han existido pláticas”–respondieron los trabajadores–.
“Ni la Junta ni la patrona nos han convocado; parece que están muy enojados. En lugar de negociar, se han dedicado a desprestigiarnos, dando a la prensa información falsa sobre nuestro sindicato, el STRACC y la huelga”, mostrándoles un reportaje publicado en el periódico Reforma (4/5/10, p.8) que, apoyado en fuentes de la propia autoridad laboral busca justificar la represión. Uno de los huelguistas afirmó:
“No vamos a caer en provocaciones; ya sufrimos agresiones al estallar la huelga, cuando la patrona trajo un camión lleno de golpeadores. Finalmente, sabemos que una lucha sólo se pierde cuando se deja de luchar”.
Una frase de Héctor Castellano, representante de las centrales sindicales del Cono Sur, lo dice todo, “por lo que veo, ustedes se encuentran peor que los trabajadores del siglo XIX”
.
*De cómo luchar por tus derechos y no morir en el intento
Viernes 21 de mayo 5 pm Pan y Rosas.
Viernes 28 de mayo 5 pm La cuadrilla.
Estas dos películas de Ken Loach nos muestran dos caras del trabajo en las actuales condiciones mundiales.
Por un lado, en la primera, las dificiles condiciones que enfrentan los trabajadores migrantes en EU y su lucha por organizarse. En la segunda observaremos el reajuste impuesto a las relaciones laborales por el capitalismo; subcontratación, pérdida de derechos, privatización de servicios, etc.
Centro Social Obrero
Godard 20, col. Guadalupe Victoría.
M La Raza, salida dirección Universidad.
Descárgalo aqui: Falacias de la Democracia
Descarga aqui “Los magonistas en “La Protesta”. Lecturas rioplatenses del anarquismo en México“, en el que Pablo Yankelevich analiza cómo se solidarizó el anarquismo argentino con el Partido Liberal Mexicano. La influencia magonista sobre el movimiento argentino se dio principalmente a través del diario rioplatense La Protesta.
Este volumen presenta una completa antología de los representantes del socialismo utópico, que ingresó a América Latina junto con el romanticismo. La historia de esta corriente de pensamiento atraviesa el siglo XIX y en la presente obra se encuentra representada por textos de los argentinos Esteban Echeverría y Domingo Faustino Sarmiento, del chileno Santiago Arcos Arlegui, de la peregrina peruana Flora Tristán, de extraña parábola vital, del general brasileño J.I. Abreu e Lima que escribió el libro El socialismo. En la segunda parte del volumen se transcriben los textos fundamentales de los proyectos utópicos en tierras americanas: la Petición a la República de México, de Robert Owen y las Cartas al Mariscal Bazaine, de Víctor Considérant, la Cartilla socialista, de Plotino Rhodakanaty y dos textos ya clásicos: El sueño de una ciudad ideal, de Albert Kinsey Owen y el testimonio de Giovanni Rossi sobre la fundación y las vicisitudes de La Cecilia, comuna socialista fundada en Brasil.
Descarga el libro Utopismo socialista en América Latina.
Es la historia de la única revolución europea en la que los trabajadores con los medios de producción en sus manos amenazaron, de forma efectiva, con imponer su criterio por encima de cualquier línea política que no fuera promovida por ellos mismos. Mejor aún, la historia de los resultados de la revolución, las colectividades que comenzaron a organizarse desde el mes de julio de 1936, aprovechando la legitimidad de la derrota de los insurrectos (en ciertas partes del país) y el consiguiente vacío de poder que dejó el proceso revolucionario. Una historia no exenta de contradicciones en la que su principal protagonista político, el movimiento anarcosindicalista, se vió atravesado por peleas intestinas que lo llevaron a un estado de progresiva impotencia y en la que las diferentes izquierdas demostraron que tras su aparente unidad se escondían intereses políticos y de clase bien distintos a los de sus propósitos proclamados de transformación social. Frente a una imagen que permanentemente opone república a dictadura, antifascismo a fascismo, las colectividades, formadas la mayor parte de las veces por cenetistas y ugetistas escasamente disciplinados con respecto a sus líderes, fueron la expresión material del deseo popular de dirigir la economía y con ella su destino. Su experiencia, la experiencia de sus éxitos y sus fracasos y la de la gigantesca alianza enemiga a la que tuvieron que hacer frente, es el testimonio actual de cualquier época que atraviese acontecimientos tan decisivos como los de la guerra y la revolución.
Descarga el libro de Frank Mintz autogestión y anarcosindicalismo en la España revolucionaria.